Mastica los misterios

Mi amor criminal mastica los misterios

autoridad en los planetas que juegan con mi memoria

-como un crucigrama emocional a resolver-

con los jinetes, los jueves, los avaros arrinconando

en una competencia donde sólo ganará uno

quién escupa más fuerte el veneno

y sea capaz de verse a sí mismo

con los ojos de la sacerdotisa y la vara del loco

con sus propios salmos y proverbios

con sus propios atajos y encuentros

porque la gratitud es la mayor plegaria

y el mayor dolor es la ausencia de quienes se ama

y con ellos y ellas caminamos

gratitud y dolor tienen el mismo atuendo que usa la soledad

vestido azul eléctrico, tabaco, licor -si aún no tomé los fármacos-

sonrisa aguda y una entonación suave, a veces, temblorosa

la soledad siempre es la más veloz 

pero la gratitud y el dolor son parte de la misma mecha religiosa

con un humo color carne que nos propone ser mejores

cuando cae el árbol, cuando duele el hermano animal, cuando el humano animal sufre

cuando las casas sean de barro y los animales convivan entre sí, y entre nosotros, en la profundidad de bosques, selvas, desiertos, donde no hay hambre, no hay guerra, en ese sueño que cantaron Jhonn y Yoko.

En ese sueño, yo soy la loca. Y mi amor criminal revela los misterios. 



-Pintura de Mark Ryden-


Ulises Gato

 2015-2026

Este dolor 

tiene 

unas patitas acolchadas

unos bigotes blancos y grises

unos ojos curiosos, cambiantes

un hocico húmedo y suave

este dolor tiene la travesura que él me enseñó

y la ternura que ahora me acompaña

camino, sigilosa como él

mi compañero

mi bucle temporal

donde te veo todo el tiempo

pero la ensoñación dura poco

y otra vez, se trata de tu ausencia.


Tu Fuego vuelve a tu Fuego. Hasta siempre, mi amor.





Atajos

Con la oración nómade de siempre

arañando entre tiempos verbales

sin ropa y sin pausa

en este caos depredador

donde yo también soy la guerra 

y el hambre

y los bosques y las selvas taladas

y los animales en peligro

y la sed de agua potable

busco atajos 

porque ahora mi hogar se volvió de un cristal inaccesible

y mis huesos hacen contrato con clavos y amores

me persigno frente a mis fantasmas

busco atajos. 



Imagen desde Pinterest de 

Martin Mata Galván



El pastillero

La noche seduce la sentencia

el frío resplandece

amargo como el viento

que sube y baja por la cama,

versiones de mí misma sobre campo minado

tengo que ser testigo del desorden

en este escándalo que consume sueños y brasas 

con credenciales de faquir y delirante

con un pastillero que sonríe cuando lo abro.




Pequeña

Todavía no es mi muerte

aunque el clima trae amores imposibles

y una mandíbula apretada

para no olvidar a la soledad con su vestido azul eléctrico

las llaves son todas iguales en este show

abren memoria y tripa

un escultor que tiene mis historias

una médium que conoce mis caprichos

la Rueda gira hacia muertos y enojos

lentamente cambio mi tamaño

me vuelvo pequeña 

y mi voz ya no se escucha.




Las flores

Otro día en mí

tiempo y memoria

pensamiento circular, para no perder la costumbre

de dividirme y de tener miedo

cuando lo mecánico muestra los dientes

y me duele el mundo

y entonces tengo la oración en la lengua

e imagino casas de barro en la profundidad del bosque

allí viven humanos y animales

la Tierra es una esfera brillante

mis Cartas saben bailar

igual que mis planetas

la muerte duerme, le di mis pastillas

duermen también soldados y presas

en los ojos se me inyectan flores vivas

y puedo oler el coraje y la vehemencia.



Fotografía de Imogen Cunningham