Café al coñac

Me calzo los misterios y la simpatía 

me estaqueo a tu aldea

ahí donde cada palabra tiene un secreto

ahí donde todas las historias de amor viven 

aún

¡aún!, en minutos de mi gloria solitaria

porque tu cordialidad abre llagas

y el salmo se repite en un amor que no veo 

nunca

cerca de mí

desde hace tanto

y el tiempo como un bucle temporal con mis mejores monólogos

porque sólo tengo imaginación

letras movedizas buscando hogar

un vestido azul eléctrico 

una petaca de café al coñac

oráculos que dan miedo

oráculos que dan esperanza

oráculos que dan método.



Obra de John William Waterhouse